Capítulo 44. Estoy dispuesto a hacer lo que sea para que puedas volver a mí.
ISABELLA
Alexander empezó a acariciar con suavidad mis pliegues mientras no paraba de besar mis senos e hizo a un lado mis bragas para introducir un dedo en mí y ahogue un jadeo al sentir la intrusión.
Él se separo de mis senos y me miro con sus ojos grises resplandeciendo en deseo y me tomo con una mano por la nuca para darme un beso duro, ya yo estaba perdida en excitación, había extrañado demasiado estar entre sus fuertes bazos y sentir sus caricias.
Él empezó a mover su dedo en mi interior