Pero ya no.
Si Ella conseguía encontrar los artefactos y destruirlos, Margaret y Richard perderían casi todo el poder que habían acumulado. A esas alturas, empezaba a sospechar que su gran plan consistía en crear sirvientes no muertos capaces de obedecer cada una de sus órdenes; una especie de ejército de peones que se asegurara de que Brian permaneciera en el poder, quizá incluso esos supuestos "seguidores" que lo respaldarían sin importar las decisiones que tomara.
Lo único que necesitaban era