Odiaba pensar en todos los momentos perdidos, en todas las noches desperdiciadas que podríamos haber pasado juntos como una pareja normal. O en todos los días como este, cuando podría haberlo despedido para la batalla con un beso.
Cuando podría haberlo esperado hasta su regreso, y habríamos podido saludarnos con los brazos rodeándonos el uno al otro.
Qué dulces podrían haber sido esos momentos, si tan solo él no hubiera sido tan amargado conmigo. “Todo podría haber sido mucho más… simple. Más fe