MÍA
Puedo ver el dolor en los ojos de Emma, es el mismo que sentí cuando vi a Basil besándose con Portia en aquel balcón, la única razón por la que me atreví a venir hasta Rusia, fue por ella, por mi amiga, ver y sentir tan cerca al hombre que se hace llamar Boss, solo incrementa el dolor y la rabia que siento por mí misma.
Una cosa que tenemos Emma y yo en común, es que confiamos en los hombres equivocados, y al final, somos nosotras las únicas que salimos lastimadas.
—Emma —intento darme la m