EMMA
Siento el filo de la daga cortar mi piel, estoy lista para partir de este mundo, para estar sola una eternidad, no cierro los ojos, solo me enfoco en los ojos grises de Basil, de la persona que, pese a todo, amo como mi hermano mayor, una lágrima se resbala por mi mejilla, estaré bien, lo sé.
El problema es que antes de que el filo termine de tajarme por completo, o de que me corte con más profundidad, es cuestión de solo dos segundos, para que alguien le dispare en la cabeza al mismo homb