MÍA
Me congelo en cuanto escucho esas palabras del padre se Basil, ¿qué quiere decir con eso? La boca se me seca, el aire comprime mis pulmones y solo puedo pensar en que no quiero estar aquí, rodeada de toda esta gente.
—Padre —saluda Basil con aire déspota, como si lo odiara por algo.
Miro a ambos hombres, los dos se lanzan dagas de fuego por los ojos y me resulta la cosa más incómoda del mundo. Bill corta el contacto visual con Basil, y ahora enfoca toda su atención en mí.
—Me recuerdas a