NARRADOR OMNISCIENTE
Los ruidos de las personas al hablar, de los autos acelerando sus motores, comenzaban a ponerlo de mal humor, incluso estaba molesto con su propia sombra, aún tenía en las manos pequeñas manchas de sangre, su sangre, la misma que corría por las venas, no sentía remordimiento, tampoco dolor, pero ahora mismo estaba consciente de que solo tenía un enemigo, y no era precisamente la mafia italiana, no, sino, la rusa.
Estaba asqueado, hastiado, necesitaba volver de nuevo a su e