MÍA
Me toma dos segundos comprender que no tengo por qué sentir miedo de que Basil llegue a ver la foto del beso, después de todo, no estamos en buenos términos y él está cuidando de su amada Portia.
—Así que esto es parte del plan de mi padre —me recompongo de la impresión del beso y mantengo la calma—. ¿Fue tu idea?
Franco Smirnov me sostiene la mirada, como si quisiera descifrar algo que no entiende de mí.
—Fue idea de tu padre —asegura en tono hosco—. Como te dije, yo solo sigo las órden