El cachetadon dejó a Manuela aturdida.
Se cubrió la cara, mirándo a su hermano con ojos llenos de lágrimas. Hasta que después de un rato, finalmente comenzó a llorar a gritos:
—¿Te has atrevido a pegarme por esa mujerzuela de Isabella? ¡Voy a decírselo a mamá!
Dicho esto, corrió sobándose la cara.
Theobald golpeó la puerta del estudio con el puño. ¿Isabella una mujerzuela? Qué estupideces, ella era todo lo contrario: Isabella seguía siendo intachable.
Nunca había estado con Isabella, ella seguía