Desislava yacía inmóvil y desmayada. Ordos la había estado estrangulando repetidamente, dejándola oscilar entre la vida y la muerte. Además, le habían desfigurado la cara, y le habían arrancado una oreja.
Por eso, cuando Theobald Vogel la levantó en brazos, ella no sabía que había sido rescatada y seguía inconsciente. Sin embargo, al cargarla y salir, todos pudieron verla y se dieron cuenta de que Desislava no llevaba pantalones. Algunos incluso habían notado que, al estar tirada allí, debajo de