capitulo 37
Una última escapada.
Al día siguiente, temprano en la mañana, Laila resopla enojada, no ha dormido nada tratando de encontrar el momento adecuado para escapar y nada ha funcionado. En ese preciso momento, la tía está en la cocina preparando el desayuno para todos, ya que se despertó muy temprano.
Se levanta y va directo al baño a darse una ducha fría, a ver si se le va ese fuego en el cuerpo, no tenía idea que esto de pareja era tan bueno y adictivo.
Solo pensar en Alexandre, su voz