Adina se sintió irritada al principio, pero, extrañamente, logró calmarse.
Preparó la comida de forma rápida.
Huevos revueltos con tomate, nuggets, alitas de pollo fritas con salsa de cola, ensalada fresca y sopa de champiñones llenaron la mesa.
Lucas era un guardaespaldas, así que se negó a cenar con ellos sin importar lo que dijera Adina. Para colmo, salió al exterior y se quedó en el patio para vigilarlos.
Adina sabía que en la familia Winters había normas, así que no lo obligó a acompaña