Perdí el apetito al pensar en la foto. Martín notó de inmediato del cambio de mi estado de ánimo y me preguntó si me pasaba algo.
Al principio, no quería preguntarlo, pero en vista de que el malentendido que se había producido anteriormente fue por mi falta de comunicación, al final decidió decirle la verdad.
Sin embargo, Martín, en lugar de responderme, tomó mi mano y sacó una foto. Me mostró las dos fotos de las manos entrelazadas.
Eran casi iguales.
Resultaba que fui yo quien no pude reconoc