Su corazón sintió como si de repente lo hubiera presionado una enorme roca, haciéndola incapaz de respirar. ¡Lo que más preocupaba y temía a Luna finalmente sucedió! Luna comprendió de repente que esa mañana Sergio estaba sentado en el sofá de su casa, frente a ella, repitiendo: —Estoy dispuesto a entregarme a ti a cambio de salvarme la vida.
Esta simple frase se convirtió en un cuchillo que apuñaló a Luna. Resulta que este era todo su plan y había estado esperando esta oportunidad. El día lluv