Al igual que Martín, amaba mucho a Luna, pero debido al acuerdo entre Luna y Sergio, tuvo que controlar sus sentimientos y dejar atrás su ciudad natal sin posibilidad de regresar. No era fácil para todos expresar esta palabra vaga de amor.
Cuando Luna casi había terminado el medicamento que Martín le había comprado, finalmente se había recuperado. Luna quería comer una comida abundante: barbacoa, arroz frito, mariscos, etc., para consolarse, ya que la habían obligado a comer ligero durante su en