—Estás fingiendo inocencia o estás burlándote de mí. Estoy con Hernán. Las marcas no son heridas, sino las huellas que dejó él cuando me besaba. ¿Entiendes?
Me quedé atónita, sin poder reaccionar durante un buen rato.
—Así que, ¿qué pasa? ¿No puedes soportar que estemos juntos?
Lola me miró de reojo. Pero su mirada llena de sarcasmo y melancolía le hicieron parecer aún más agotada.
—No, Lola, lo has malentendido. Solo estoy preocupada por ti...
—Él hacía el amor conmigo, pero toda la noche pensa