Como Sofía, borracha, ya perdió la conciencia, y mi muñeca también resultó herida, nos llevaron luego al hospital.
La herida que sufrí no era tan grave como la situación en que se encontraba Sofía. El médico solamente me dio algunas recomendaciones y me dejó ir.
Pero Sofía tenía que quedarse en observación en el hospital por una noche.
A pesar de que ya estaba despierta después de la operación, se sentía todavía muy débil, sin fuerzas para hacer nada.
Carlos se ofreció a cuidar de ella, ante