Todos comieron en silencio. Parecía que nadie se atrevió a romper la tranquilidad. Al final, fue Sergio el que dijo primero:
—Flora, debería probar ese pescado. Es saborosa.
Sin embargo, en vez de traerle el pescado, le trajo algo de brócoli. Parecía que incluso Sergio no estaba tan calmado como aparente.
Flora no probó la comida, sino miró a Martín y le preguntó:
—Sergio, ¿este es Martín?
Sergio se dudó por un rato y dijo:
—Sí. Se ha graduado en la Escuela Nacional de Pintura, la misma universi