NICOLA
Hace seis años que no cometo una locura, no desde que un día robamos helados, Bea y yo, ahora me siento como un delincuente por hacer esto, pero no me importa, estoy harto de todo y solo quiero pasar un buen rato en compañía de mi hijo, pago los boletos de avión de primera clase, ir en uno de nuestros aviones privados no es opción, ya que podrían rastrearnos, a más que no quiero que nadie sepa donde estoy.
Vladimir no se me despega ni un solo minuto, puedo decir que está igual de emoci