Subo a mi auto y enciendo el motor, mientras me alejo, siento que el aire vuelve a llenar mis pulmones.
Al llegar a mi casa, reviso mi correo, el real, al parecer, Company Empire está insistiendo mucho en que yo, La Sra. B, trabaje con ellos, pero no es una opción, no en estos momentos.
Son las diez de la noche, cuando mi móvil suena. He cerrado los ojos, pero termino incorporándome. El nombre del Sr. Hill aparece y frunciendo el ceño, respondo.
—¿Hola?
"Vamos, Nicola, eres tan juguetón"