NICOLA
Pese a tener los ojos cerrados, siento los latidos de mi corazón acelerados, mi respiración se estabiliza poco a poco, la garganta la siento seca y me remojo los labios, tomo una larga bocanada de aire, un hormigueo recorre cada espacio de mi cuerpo y me encuentro tan agotado como si hubiese corrido en una maratón.
Me obligo a abrir los ojos lentamente, hasta que reconozco la estancia, mi oficina, me incorporo con un dolor punzante de cabeza, uno que no me deja pensar bien al momento, i