BEATRIZ
Los ojos me pican cuando veo el cheque en blanco que sostiene Byron con altanería, quisiera decir que se trata de una mala broma, una jugada pésima, pero no es así, en su mirada hay determinación, él se quiere deshacer de mí, y acaba de decir que jamás verá a Vladimir como su nieto.
—Hazlo, Bea, es lo mejor para todos —insiste, manteniendo su voz apacible.
Trago grueso, se requiere todo de mí, para no estamparle la chequera en el rostro, una fuerte punzada en el pecho, hace que me fal