BEATRIZ
Estaciono a las afueras de la mansión del Sr. Hill, no es que me sorprenda, personas millonarias como él, suelen ser ostentosas al momento de adquirir alguna propiedad, esta es al estilo colonial, pero mantiene un aire urbano, en cuanto llego, las rejas se abren al mostrar mi tarjeta de identificación de la empresa.
Para cuando llego a la puerta, subo los pequeños escalones, cuando el rechinar de unas llantas sobre el pavimento de piedra, llama mi atención y detiene mi paso, el dolor