NARRADOR OMNISCIENTE
En Italia, mientras Bea observaba con asombro, miedo y devoción a la que fue como una madre para ella, amiga, confidente y socia, postrada en una cama, con la mirada perdida y sus pupilas dilatadas, sintiendo cómo Nicola, colocaba ambas manos sobre sus hombros en señal de apoyo.
A unos cuantos kilómetros de distancia, se encontraba su pequeño hijo; Vladimir, en la casa de Luca Massimo, en compañía de la que finge ser su esposa por mutuo acuerdo; Anastasia Ferrer. Aburrido,