BIANCA
Luego de haber chocado contra el auto en el que viajaban Baster y Lizabetha, haciendo que de esta manera se cayeran por un barranco, me dirigí a toda velocidad hacia el granero en el que vivía el maldito mecánico, sabía que debí haberlo matado, de ese modo ahora mismo no tendría esta clase de problemas.
Las cosas no siempre salen como uno quiere, pero eso ya tiene que cambiar, estoy cansada de que Bea y sus estúpidos amigos se interpongan en mi camino, no lo voy a permitir, no, esto ti