ADRIÁN narrando
Después de que llegó el almuerzo, comimos y estuvimos jugando con Sofía hasta que se durmió. Elena la puso en mi cama y nos fuimos a la sala.
Estuvimos unos minutos en silencio, sin saber cómo iniciar esa conversación. Hasta que ella habló.
— ¿Qué sientes? — preguntó insegura.
Yo sabía cuál era su inseguridad: era madre soltera, que nunca había tenido novio antes ni después de su hija.
— Al principio solo pensé que era atracción, que me sentía atraído por tu físico. Pero ahora s