ELENA narrando
Desperté nuevamente por voluntad propia. Es increíblemente bueno despertar así: pasas el día más alegre y relajada.
Me levanté y fui a ver a Sofia en su habitación, pero ella seguía durmiendo plácidamente. Así que le di un besito en la frente y me fui a la cocina.
Al llegar al comedor, me puse a preparar nuestro desayuno, y un leve escalofrío recorrió mi estómago al recordar la conversación que tendría con Adrian hoy.
Terminé de hacer la comida. Hice pan tostado con huevos revuel