Mundo ficciónIniciar sesión—La noticia de la fuga de Elena sacudió el penthouse como un terremoto. Lucía no podía dormir. Se levantó antes del amanecer y caminó hasta la cocina, donde el café ya estaba preparado. Isabel la encontró allí, con la mirada perdida en la taza humeante.
—No has dormido nada, ¿verdad? —preguntó Isabel, sentándose frente a ella.
—No puedo. Cada vez que cierro los ojos, veo a mi mad







