Capítulo 86 Una invitación Especial.
El bello rostro de Anna, era golpeteado por el viento y el sol matutino.
Ella se sacó los lentes de sol y miró la lápida. Allí yacía Dolores, quien había sido depositada nuevamente en su tumba. La joven ignoraba todo lo que estaba sucediendo detrás de la muerte de la buena señora, quizás Fernando tenía razón y era mejor así.
_ Leí tu carta mamá Dolores... pero me hubiera gustado escuchar esas palabras de tu boca, el día en que rendí el último exámen.
Sonrió.
_ Permiso_ dijo mientras se sentaba