Capítulo 232 Mío y Solo Mío.
Alonso no se apartó de su esposa a pesar del pedido de los médicos y familiares. El no dejaría sola a su amada Anna ni bajo la orden de un juez.
Ella aún seguía inconciente pero según los médicos estaba respondiendo bien al tratamiento. No obstante todo era cuestión de espera y paciencia.
_ Señor Ponce de León, no es recomendable que esté aquí _ le dijo Héctor _ si se lo permito es solo porque Fernando me lo ha suplicado.
El asintió.
_ ¡No quiero dejarla sola doctor, le prometí que nunca más