En la tarde Anna apareció en la oficina, con un semblante radiante, como si no hubiese pasado nada. El ya tener todo ideado, le había ayudado a despejarse.
_ Patricia ¿Alonso ya llegó?_ dijo sonriente.
_ Aún no Anna, pero debe estar por venir_ miró unos papeles_ esto llegó hoy temprano.
Anna leyó atentamente. Eran invitaciones para la fiesta de la empresa de Victor Balbuena.
La joven sonrió pensativa, tenía una expresión burlona.
_ Bien, yo se las daré a Alonso, no te preocupes_ le dijo Anna