POV: Sigrid
El Rey Sol estaba de rodillas sobre la piedra fría, acurrucado sobre sí mismo como un niño aterrorizado. Sus sollozos eran el único sonido que llenaba el Gran Salón Médico, rebotando contra las paredes abovedadas como un eco burlón de su antigua majestuosidad.
Había decidido no llamar a los sanadores, en cambio, lo observé en silencio. No había prisa. Quería que el veneno de mi mentira —la imagen mental de mí misma siendo degollada por una vagabunda en el hielo— se filtrara por cada