Mundo ficciónIniciar sesiónMi corazón dio un vuelco. Ceniza.
Se refería a mí. A la Sigrid que él recordaba quemada en el desfiladero (o eso creía).
—Es suave —continuó Einar, volviendo a mirarme, sus ojos recorriendo mi cuerpo bajo la seda transparente con una posesividad que me revolvi&







