Una enfermera reajustó los vendajes en la cabeza de Valeska mientras esta miraba fijamente el rostro de la enfermera.
Intentó entablar conversación con ella, pero solo recibía silencios.
—¿Cuándo me darán el alta? —preguntó finalmente Valeska, con voz débil y ronca.
—El señor Castellano decidirá eso —respondió la enfermera, evitando mirarla a los ojos.
Valeska soltó una risa sarcástica.
—Ricos… —murmuró por lo bajo, con los labios curvándose ligeramente.
—¿No es el médico quien decide eso? —p