Punto de vista de Maeve
"Tu bebé está bien, Maeve. ¿Hay alguna razón para que pienses lo contrario?", preguntó el médico cuando apagó el ecógrafo. Cogió un paño húmedo y me limpió la gelatina fría del vientre mientras me ayudaba a ponerme la camiseta por encima.
Me froté el vientre y sentí que se me calentaban las mejillas. Desde que soñé con aquel hombre extraño y mi bebé, no podía quitarme la sensación de que algo andaba muy mal. Me aterrorizaba la idea de que algo le ocurriera a mi bebé. Ll