Del agua y de la mano de lo divino y ancestral entró a un salón de fuego,en dónde era esperada.
Kira sentía aún en su cuerpo la humedad, y aquellas ganas de sumergirse tanto en el agua como en sus deseos más preciados, aquel sueño dónde vivía y su mate también y aún había una oportunidad de vencer.
Un camino de fuego la guió hasta una estatua enorme, una mujer de belleza inimaginable.
pensó, ya la había visto en libros antiguos y esos dibujos eran exactos a aquella imagen de piedra.
Siguió avan