El sobre llegó esa tarde con el membrete del ministerio y una banda azul en el lateral izquierdo que Damián identificó de inmediato como sello de proceso activo.
Franco lo abrió él.
Adriana, de pie a su lado, leyó por encima de su hombro sin pedirle que lo acercara. No porque no quisiera, sino porque esa posición —de pie, cerca, leyendo juntos— le pareció la descripción más exacta de lo que eran ahora: dos personas que compartían el mismo problema y ninguna solución limpia.
El sobre contenía un