El teléfono de Nathan comienza a vibrar en su pantalón justo cuando está terminando de cambiar a Steve, por lo que no le presta nada de importancia.
Han pasado dos días desde que se enfrentaron a sus padres y para Nathan ha sido un alivio tremendo el soltar esa carga que estaba llevando solo. Mía está afectada, por supuesto que sí, pero en lugar de retraerse, está planeando la mejor manera de hacerlos sufrir, especialmente a Tyron.
Vuelve a vibrar el teléfono y Nathan suspira con frustración,