**ARIA**
La alarma me sacó del sueño a rastras.
Era fuerte y aguda, repitiéndose en ráfagas rápidas que cortaban el silencio de la habitación. Por un segundo no entendí dónde estaba. Mis ojos estaban abiertos, pero mi mente aún seguía atrapada en el sueño, todavía buscando el rostro de Valente, todavía sintiendo sus manos sobre mi piel.
Entonces me golpeó todo de golpe. La habitación. Las paredes. La puerta cerrada con llave. La base.
Ya me estaba moviendo antes de estar completamente despierta