Capítulo 15: Verás mi alma...
Sabrina abrió los párpados muy despacio, después de pasar unas horas inconsciente. No podía ver nada pues la luz de la habitación deslumbraba su visión, pero si notó el calor que se desprendía de una mano que envolvía la suya con mucha delicadeza. Como alguien que sujetaba una flor con mucho cuidado para no dañarla.
Ella pestañeó un par de veces para ver con más claridad preguntándose dónde se encontraba. Al ver que Riccardo estaba su lado se levantó sobresaltada.
-¡No te acerques a mí! -gritó