Preparando el vestido de Novia.
Emir
Observé las revistas desplegadas sobre mi escritorio, cada una mostrando los mejores vestidos de novia que el dinero podía comprar. Con la atención puesta en los detalles minuciosos de cada diseño, estaba inmerso en la tarea de encontrar el lugar perfecto para realizar mi boda con Eiza. Sabía que no podía escatimar en nada; tenía que ser la mejor boda del año, una que dejara huella en la alta sociedad.
Melivia, interrumpió mis pensamientos cuando me informó que la señorita Hoffman, deseaba