No pienso dejarla.
Emir
Me encontraba revisando unos documentos, cuando recibí una llamada de Eiza.
—Hola cariños, buenos días.
—Emir, Podemos hablar, tu madre se acaba de ir.
Mi novia me comentó lo que mi madre le dijo.
Rápidamente deje todo regado en el escritorio de mi habitación y fui hacia donde ella. ¿Cómo era posible que mi madre la haya ido a verla? Quise llamarla, pero la verdad no tenía deseos de hacerlo. Seguramente Erín fue y le inventó de todo. Al llegar al apartamento, Eiza me abrazó con fuerza, y y