Emily es trasladada al sótano, Misha la lleva en brazos. Una ráfaga de balas azota por completo el techo de la mansión y todo se vuelve un caos. Las mujeres gritan y los hombres corren de un lugar a otro. Todavía se escuchan los gritos de Egor en la planta de arriba mientras Ignasi enciende las luces viendo una sala de urgencias improvisada.
Emily ve a su alrededor y sonríe pese al dolor. Sabe que todo esto ha sido obra de su hombre, a quien en este momento necesita desesperadamente.
—Ignasi