Leticia.-
Después de recibir el gran regaño de la abuela de Jacob por haberle ocultado lo que le sucedió a su hija y con justa razón me dejó irme con Derek no pasaron ni tres horas cuando ya los contactos del primo de Jacob habían encontrado a uno de los gerentes de la empresa, el FBI lo tenía en interrogatorio.
— Déjame entrar a mí –Me dice Derek, tenía un aura intimidante tipo mafioso, compadezco al pobre hombre que temblaba como gelatina.
— Adelante, si yo entro lo mato –Derek me sonríe y s