Alfred.
El rostro de Caroline se transformó, sus ojos, normalmente brillantes y serenos, se abrieron con una mezcla de miedo y sorpresa, la palidez comenzó a extenderse por su piel y su boca se entreabrió, como si intentara captar el aire que se le escapaba.
— Después de que su amante muriera, mi esposa se deprimió tanto que se cortó las venas en nuestro hogar, sobre nuestra cama, Matteo Ricciardi arruinó mi vida, mi matrimonio y yo voy a destruir lo único que dejó vivo en este mundo a su ¡Mal