Capítulo 100
Laura Strondda
Aquella paliza en el cobertizo me dejó muy rara. Cuando Alex se marchó, me sentí mareada, el café que había tomado al llegar a casa quería volver a salir, intenté quedarme tumbada durante una hora; el sueño volvía, pero también las náuseas.
No creo que Alex vaya a perder el control, por eso no fui con él al refugio. Pero al cerrar los ojos, el malestar volvió y tuve que levantarme.
Vomité todo el café en el inodoro, y entonces llegó Katy.