Desde la perspectiva de Lucy
Mara sabía lo del caso de custodia desde septiembre, que era hace dos meses ya, y Lucy se lo había contado todo porque Mara era su mejor amiga y porque hay cosas que necesitas decir en voz alta a alguien que no se va a desmoronar cuando las escucha.
El problema era el hermano de Mara.
Se llamaba Jake, tenía veintitrés años y trabajaba para un sitio web que era técnicamente un medio de noticias pero en la práctica una operación de cotilleo, del tipo que publicaba fot