Desde la perspectiva de Ivy
Tenía el informe del investigador el jueves.
Me llevó menos de cuarenta y ocho horas localizar al investigador que Renata había contratado, un hombre llamado Cole Reston que operaba desde una oficina de dos habitaciones en el Bronx y se anunciaba como especialista en asuntos domésticos y familiares. No era sofisticado. Era persistente, lo cual era más peligroso. Las personas persistentes con un objetivo específico encontraban cosas que las sofisticadas pasaban por al