Mundo ficciónIniciar sesiónLo tenía aquí frente mío con una rosa blanca en su mano. Me observo y aclaro su garganta —estoy aquí porque...quiero rogar que me perdones, me comporte como un real imbécil contigo; traigo esta rosa como símbolo de paz —me parecía algo tierno y gracioso en especial porque su aspecto hoy era de chico malo, su chaqueta negra, sus pantalones ajustados, su camisa gris y su cabello medio alborotado lo hacían lucir así —¿me perdonas?







