Él recibió el abrazo con un sentimiento extraño, le gustaría tenerla entre sus brazos la vida entera pero eso no estaría bien.
—Por fin estás conmigo, te tardaste Lukyan— habló susurrando.
—Disculpa la tardanza Liz, no volverá a pasar lo prometo— contestó dulcemente besando su mejilla.
—Tengo que decirles a todos que ya despertaste— dijo Liz tratando de soltarlo.
—No quédate aquí conmigo un momento más y dame otro beso Kroshka— la detuvo de la mano.
Se mantuvieron juntos unos minutos más h